Bloques de enfoque con respiros programados
Elige intervalos que respeten tu energía: cuarenta y cinco más diez, o noventa más veinte. Silencia interrupciones, deja a mano agua y papel para capturar distracciones. En el descanso, levántate, respira, mira lejos, evita pantallas. Vuelve con un primer paso ridículamente pequeño. Anota un marcador de progreso al cierre del bloque. En una semana, compara calidad, no solo minutos. ¿Qué combinación te resultó más amable? Coméntalo y afinemos, juntos, ritmos que honren tu biología y tus responsabilidades reales.